¿QUIERES COLECCIONAR ARTE?
- El Arte. ¿Una buena inversión?
- ¿Cómo enseñar a sus hijos a coleccionar obras de arte?
- Fuentes de información para coleccionistas
- Mitos y realidades en el mercado del arte
- Consideraciones acerca de las obras de arte sobre papel
- Nombres claves para una colección de arte venezolano
- ¿Cómo invertir en arte en tiempos de crisis?
El Arte. ¿Una buena inversión?
O. S. de S.Hablar del arte como fórmula infalible de inversión es bastante osado. No podemos tomar esta frase como un axioma sin analizar con profundidad bajo que condiciones la inversión en obras de arte puede convertirse en una vía segura para reproducir o al menos conservar el valor del dinero. Una obra de arte es un Bien en primera instancia "deseable", destinado a satisfacer estética, intelectual y emocionalmente al coleccionista. A través de ella las personas nos sentimos más cerca del ideal de belleza que se ha formado en nuestra mente y que ha sido alimentado por múltiples elementos externos que forman parte intrínseca de nuestra cultura, nos transmite emoción, sensaciones que nos apartan de lo diario, de las rutinas y que nos recuerdan los más intensos momentos de introspección, nos permite el intercambio de conceptos y el crecimiento intelectual dentro de esa permanente y fluida comunicación.
Este deseo ubica a las obras de arte dentro de nuestro mundo capitalista en el llamado "mercado", el cual no es más que el sitio en donde se manifiestan abiertamente, sin presión las intenciones del comprador y vendedor, en búsqueda de un intercambio feliz y económicamente satisfactorio.
La obra de arte debe cumplir ciertas condiciones básicas que permitan su intercambio fluido. Deben ser trascendentes en el tiempo, no representar modas pasajeras, generar un permanente reto a nuestros sentidos y al raciocinio, debe ser universal, comprensible para todo público y poseer el "espíritu de su tiempo". Estas son las obras de arte que vale la pena comprar.
La verdadera obra de arte no se fabrica, no se forja, no se imita, se reconoce, se siente, se apodera de nuestros sentidos, nos obsesiona, nos incita a asumir riesgos y nos invita a tenerla.
La mayor parte de las personas compran una obra de arte porque sencillamente les gusta, esto que suena tan simple es la esencia de la inversión en el arte; el gusto personal. Nunca podremos sentirnos cómodos con una obra que nos disguste, ni entenderemos el valor económico de la misma si esta no se comunica adecuadamente con nosotros.
Para invertir en obras de arte es básico entender la ecuación: mayor satisfacción al mínimo precio, es decir, se amplían las posibilidades de que la inversión genere máximos beneficios cuando la obra se compra a un precio razonable.
La obra de arte es "única", pero, la pregunta es: ¿también es único su precio?, no precisamente, el precio de una obra de arte no es absoluto, oscila dentro de un rango restringido, siempre y cuando la obra en cuestión sea: representativa de la obra general del artista, con características comunes en cuanto a su tema, técnica, dimensiones y calidad, y muy importante: en un momento determinado. Los precios de las obras varían en el tiempo en forma equivalente a las acciones de la Bolsa, afectados por factores relacionados con los artistas (exposiciones, premios, producción, escasez, rareza), con "el mercado" (subastas, galerías, ferias), o por factores externos (políticos, económicos o sociales), por lo que lo importante en la inversión en arte es saber qué, cuándo y cómo comprar y cuándo vender una obra.
¿Qué comprar?
Hay dos opciones, la primera y más segura es comprar obras características, típicas de la producción del artista, son las más costosas pero también las de más fácil convertibilidad; la segunda, comprar obras atípicas o temprana del artista, son mas económicas, por ser menos demandadas. En ambos casos, si son coleccionadas coherentemente y bajo criterios claros y bien definidos, al ser vendidas en conjunto el valor será mayor que la suma de los valores individuales de cada una de ellas.
Es mejor comprar una sola obra importante (aunque su valor sea mayor), que muchas de menor calidad (aunque sean más económicas), ya que normalmente las mejores piezas son las más solicitadas y su convertibilidad en dinero es mas fácil.
¿Cuándo comprar?
Por supuesto cuando sea más económico, hay que aprender a aprovechar las oportunidades, pero para ello es muy importante seguir la evolución de los precios muy de cerca. La información en este caso es vital. Los resultados de subastas son buenos indicadores, hay que visitar galerías, museos, busque asesoría calificada, profesional e imparcial y lea mucho sobre arte.
Los mejores precios se presentan frecuentemente cuando la demanda es baja, por lo que si colecciona arte contemporáneo el mejor foro para buscarlo es donde hay demanda de arte clásico y viceversa.
¿Cómo enseñar a sus hijos a coleccionar obras de arte?
O. S. de S.Coleccionar se convierte para la mayor parte de las personas en una pasión, en una enfermedad incurable que nos hace cambiar la forma de percibir el mundo e inclusive los negocios. En ocasiones el acto de coleccionar es una acción privada independiente e individual, pero también muchas veces compartimos con nuestra familia este placer.
El coleccionista cuando le dedica tiempo a esos objetos que tanto lo apasionan se aparta de la realidad y entra en un mundo perfecto, de gozo, de permanente aprendizaje, de reto y de descubrimiento incesante. En las colecciones priva el sentido de trascendencia e intemporalidad que quienes las colectan le añaden. Todos quisiéramos que estos objetos que hemos atesorado con tanta dedicación y cariño fueran apreciados en su justa dimensión por nuestros hijos, pero sabemos que muchas veces esto no sucede porque hay que participar en el acto de coleccionar para apreciarlos en su real dimensión.
¿Cómo incorporar a nuestras familias al placer de coleccionar arte?
- Hable mucho de arte, de sus gustos, transmítales lo que Ud. sabe, sus experiencias y anécdotas, las obras importantes que ha disfrutado, sus visitas a museos, en fin esa cantidad de eventos que dan gusto al arte de coleccionar.
- Incorpórelos a sus visitas a galerías, museos y subastas, escuche sus opiniones e incítelos a que expresen verbalmente las sensaciones que experimentan ante las piezas de arte. Hágalos participar activamente y no olvide que a veces las miradas de los niños son más "frescas" que las de los adultos. En muchos casos la percepción que del hecho estético tienen los más jóvenes es mucho más pura, sensorial y sin prejuicio.
- Hábleles de negocios, ellos entienden muy bien y sabrán aconsejarlo adecuadamente, con ello, además de darles una lección de arte les estará enseñando a pescar. Explíqueles ¿Porqué el arte es una buena inversión?, ¿Porqué comprar una pieza y no otra?, ¿Porqué ciertos artistas se revalorizan mas que otros?, ¿Porqué unas técnicas son más demandadas que otras?. Una de las formas de "crecer" dentro del coleccionismo es compartiendo experiencias y vivencias, no desaproveche las oportunidades de intercambio verbal.
- Permita que sus hijos lo acompañen cuando decide comprar una obra, enséñeles a conseguir el mejor precio, explíqueles las razones de su decisión, si son adolescentes, déjelos que participen en la negociación, los jóvenes son verdaderas esponjas que adquieren las experiencias y conocimientos a un ritmo superior a los adultos, además: No las olvidan.
- Cuando asistan a subastas establezca su estrategia previa, determinen las obras que pujaran, anoten su precio tope, revise la bibliografía de los artistas cuyas obras han seleccionado, infórmese acerca de la época del cuadro que seleccionó en el marco de la obra del artista. Pregunte, a su vendedor, a sus colegas coleccionistas, a los críticos de arte o artistas conocidos, alimente su conocimiento con las observaciones de otros pero deje un lugar importante en la decisión a su instinto, a su sensación, normalmente esa no falla. Sus hijos aprenderán a desarrollar la misma intuición y en poco tiempo hablaran su mismo idioma.
- Los libros son los mejores aliados para una colección, no escatime en comprar los necesarios para complementar y expandir su conocimiento, promueva las discusiones en casa, un juego divertido es mostrar las imágenes y tratar de identificar la autoría de la obra, la saturación visual es la mejor forma de aprender a conocer las obras de arte.
- Cuando visiten los museos compren las postales de las obras que más les gustan antes de entrar, anoten sus impresiones de la pieza al dorso de la misma y luego comparen las anotaciones, eso les permitirá adentrarse en el campo perceptivo que la obra de arte genera, estas discusiones son además de enriquecedoras, altamente gratificantes.
En fin, una buena cantidad de obras de arte que normalmente son ofrecidas en el mercado proviene de viejas colecciones que en su momento por razones de reducción de espacio, herencias, o separación de sus miembros son colocadas en venta, trabaje desde ahora para que su colección se preserve en el tiempo, es así como el arte logra su principal función trascender en el tiempo, proporcionando los más sublimes ratos de placer y de gozo.
Fuentes de información para coleccionistas
O. S. de S.Parte del atractivo de coleccionar es la investigación que simultáneamente hacemos de nuestra colección. La mayoría de los coleccionistas se convierten con el tiempo en expertos pues la permanente y sistemática búsqueda de información permiten un aprendizaje efectivo.
Hoy en día la información la tenemos totalmente al alcance, solo es necesario saber donde encontrarla. Centros de documentación, bibliotecas, Internet, otros coleccionistas, librerías de títulos recientes y usados, son algunos de los sitios de consulta que deben revisarse.
Hay dos tipos de investigación, la que realizamos antes de comprar una pieza y la que continuamos una vez adquirida la misma. Son complementarias, en la primera los datos recaudados nos permitirán saber si la obra que vamos a comprar corresponde al artista, es de una buena época y si el precio es acorde a la calidad de la pieza, a continuación y una vez adquirida la obra, seguimos investigando para documentar adecuadamente la nueva adquisición, y porque no, para sentirnos más satisfechos y seguros de haber hecho la compra adecuada. Cuanta mayor sea la información que acompañé la colección, mayor será su revalorización.
A continuación les presentaremos un conjunto de datos de interés para los coleccionistas, los cuales permitirán acceder a mayor y más calificada información
Bibliotecas y Centros de Documentación:
CINAP (GAN-Plaza Morelos): Especializada en arte venezolano. Catálogos de exposiciones anteriores y abundante información sobre los artistas venezolanos.
Centro de Documentación de la Sala Mendoza (Sala Mendoza- Edif. Las Fundaciones, Av. Andrés Bello): Especializada en arte contemporáneo venezolano e internacional. Venta de libros de arte.
Biblioteca MACSI (MACSI- Parque Central): Excelente biblioteca, todo tipo de temas relacionados con arte.
Biblioteca MAO (Museo Alejandro Otero-La Rinconada): Biblioteca de arte contemporáneo venezolano e internacional.
Anuarios de Precios:
Son referencias certeras, recientes y confiables pues solo dan cabida a datos de empresas reconocidas y serias. Hay varios anuarios de precios de subastas (en donde también están reflejadas las ventas de obras venezolanas) que disponen de publicaciones voluminosas, pero también pueden ser consultados a través de internet
Para referencias de ventas de obras venezolanas además pueden consultar gratuitamente:
vearte@vearte.com
Mitos y realidades en el mercado del arte
Mitos y realidades en el mercado del arte
El contacto de los coleccionistas con el mercado del arte se realiza necesariamente a través de intermediarios quienes los deberían orientar adecuadamente en la selección. Como en todos los mercados existen mitos que tergiversan y modifican el comportamiento espontáneo del mismo ante los cuales es importante estar atentos:
Mito 1: El arte es siempre una buena inversión
Realidad: El arte es una buena inversión sí y solo sí, la obra que se va a adquirir se compra a un precio justo y razonable, es representativa del trabajo del artista y este es públicamente reconocido por los especialistas por la constancia y evolución de su carrera.
Mito 2: El precio de una obra de arte es incalculable
Realidad: Miranda en la Carraca de Arturo Michelena, Los Comisarios de Héctor Poleo, y La Cueva de Armando Reverón, son algunos ejemplos de obras venezolanas cuyo valor es incalculable, lo cual no implica que el resto de las obras de los mismos artistas también lo sean. El 99% de las obras de cada artista están sometidas a la relación oferta demanda la cual establece su precio justo.
Mito 3: Si Ud. siente que no conoce de arte, déjese aconsejar por su vendedor
Realidad: ¡No lo haga por favor! Los vendedores siempre quieren vender lo que tienen, lo cual no necesariamente es lo mejor. Es recomendable asesorarse por personas cuyos intereses no estén en juego, preferiblemente especialistas. Confíe en su instinto y gusto, no olvide que el contacto con el arte es algo muy personal, y. la mejor obra es la que a Ud. le gusta.
Mito 4: El arte contemporáneo es más costoso que el clásico o viceversa
Realidad: La obra de cada artista, independientemente de su estilo, tendencia y edad tiene dentro del mercado una evolución autónoma de precios, estos precios son producto de la oferta y demanda, y su aumento dependerá de la escasez, representatividad, valor histórico y documental y características técnicas de cada pieza, así como la trascendencia histórica del mismo artista. No acepte generalizaciones.
Mito 5: Es más económico comprar obras de arte a vendedores particulares
Realidad: Además de ser incierto es muy riesgoso pues esta es la vía más fácil para comprar obras falsas. Consulte precios antes de comprar (se sorprenderá ante la diferencia de los mismos). El sentido común nos dice que debemos comprar en sitios de reconocida trayectoria y donde las ventas sean abundantes. Si tiene dudas compre donde lo hacen muchas otras personas. ¡Todos ellos no deben estar equivocados!
Mito 6: No compre una obra de arte que haya sido exhibida u ofrecida en venta varias veces porque esta "rayada"
Realidad: ¡Esto no es lógico!. Si la obra esta en buen estado de conservación, su proveniencia es correcta y verificable, y la obra le gusta, cómprela sin miedo. Aproveche la desmotivación del vendedor para conseguir un mejor precio.
Mito 7: Compre una obra de arte por su firma
Realidad: Nunca lo haga, compre según su percepción y sentidos y averigüe siempre sobre el artista y la historia de la obra, pero nunca compre una pieza de arte porque alguien le diga que es muy buena o una gran inversión si no lo satisface emocional y económicamente.
Mito 8: Las obras que más valen de este artista son estas.
Realidad: Este es un argumento típico de venta, pero con frecuencia no es cierto. Averigüe Ud. mismo a través de los resultados de subastas, a lo largo del tiempo, cual es la época, estilo, motivo y técnica que adquiere mayor valor dentro de la obra de cada artista, y establezca sus propios criterios. Los vendedores inescrupulosos usan este argumento para vender su existencia.
Mito 9: Las obras de mayor formato son siempre más costosas que las pequeñas del mismo artista.
Realidad: La relación entre el tamaño de la pieza y el valor de la misma crece proporcionalmente hasta un punto en el cual la obra grande deja de ser tan demandada, pues es menor el número de personas que pueden colocar obras de formato grande en su casa. Desde ese punto el valor de la pieza decrece hasta llegar a extremos en que piezas monumentales no pueden venderse muy por encima de obras de mediano formato.
Mito 10: "... Los galeristas son expertos en aconsejar a los compradores ocasionales o expertos sobre la inversión que van a realizar..."
Realidad: Cada galerista promociona y vende la obra de un número muy limitado de artistas, por lo que sólo pueden ofrecer asesoría de inversión sobre la obra de estos.
Según esta lógica el comprador debería asesorarse entonces con un número muy grande de galeristas para poder tener una idea clara de cuál es la mejor inversión en arte. Esto, por supuesto, no es viable, la recomendación es entonces consultar la opinión de los expertos en cuanto a la calidad de la obra y a la trayectoria del artista y revisar los resultados de subastas para conocer los índices de precio.
Mito 11: "... Uno de los mecanismos que fijan el valor de una pieza de arte es el reconocimiento público de su autor, los premios que ha recibido y la cantidad de muestras colectivas e individuales en que haya participado, bien sea en museos y galerías..."
Realidad: Aceptar a ultranza lo anterior es poco menos que decir que el valor de una obra de arte está dado más por la difusión y publicidad que por la calidad de la misma.
El reconocimiento del artista es la respuesta natural al trabajo consecuente y de calidad desarrollado a lo largo de su carrera. Este reconocimiento no se mide por el número de exposiciones realizadas en museos y galerías sino por la calidad y representatividad de los premios y de las exposiciones, y la reconocida importancia de los museos en donde su obra haya sido expuesta.
Vincent Van Gogh por ejemplo, no necesitó recibir ningún premio ni realizar 300 exposiciones para ser reconocido como uno de los más importantes artistas de la historia.
Mito 12: El valor de una obra de arte aumenta siempre ante una falta temporal ó permanente del artista.
Realidad: Ante la falta temporal ó permanente del artista el valor de su obra aumenta inicialmente por la especulación, sin embargo, sólo si las obras de este artista son suficientemente escasas esta tendencia al alza se mantendrá.
En la mayoría de los casos los precios se normalizan al poco tiempo, pues salen al mercado suficiente cantidad de obras como para satisfacer esa demanda inicial lo cual hace que los precios vuelvan a la normalidad.
Mito 13: Para comprar obras de arte en una subasta hay que tener mucho dinero.
Realidad: Las subastas son el foro natural de compra - venta de todo tipo de bienes, en particular de obras de arte. El 90 % de las obras presentadas en subasta son accesibles para la mayor parte del público. La relación oferta-demanda, ante un numeroso público comprador establece el valor justo de cada obra.
El interés del subastador, más que privilegiar la venta de un lote en particular es la venta del conjunto de las obras ofrecidas lo cual favorece al comprador porque omite en su uso uno de los factores que más encarece las obras: LA ESPECULACION.
La clave al momento de comprar es: Calidad ,Escasez, Rareza y Representatividad
Siempre insistiremos en que la información es el gran aliado de un coleccionista, poseerla permitirá además, disfrutar con mayor placer el contacto con nuestras obras de arte.
Consideraciones acerca de las obras de arte sobre papel
Muchas personas sienten temor de comprar obras de arte sobre papel ya que la conservación de los mismos es más delicada que las telas, sin embargo, en condiciones adecuadas de humedad y temperatura, bien enmarcadas y cuidando que las obras no sean colocadas cerca de tuberías de agua ni expuestas al sol directamente, las piezas se conservaran adecuadamente.
Invertir en obras sobre papel puede resultar muy atractivo pues los precios de estas son considerablemente menores que las telas de los mismos artistas y en muchos casos la calidad plástica del pintor se aprecia mejor en sus dibujos. En ocasiones, especialmente si el artista es un gran dibujante, es preferible comprar una obra sobre papel que una tela, porque a veces la esencia de la obra es perturbada por el color, y el exceso de medios.
La historia de la pintura venezolana nos habla de casos muy notorios:
Arturo Michelena, el gran maestro del siglo XIX fue un gran dibujante, es difícil y muy costoso encontrar obras representativas en tela, sin embargo con frecuencia se ofrecen en venta importantes estudios, bocetos o dibujos que enriquecen cualquier colección.
Armando Reverón, el gran maestro de la luz, realizó muchas de sus obras fundamentales en papel, y con el tiempo se ha determinado que estos tienden a ser más duraderos que las telas pues los métodos rudimentarios utilizados por el artista en la preparación de las mismas pueden afectar su conservación.
Camille Pissarro y Emilio Boggio, dos grandes maestros, fijaron en sus dibujos las costumbres de la Venezuela del siglo XIX y principios del XX. Elija estos dibujos, son muy escasos.
Pedro Centeno Vallenilla, uno de los mejores dibujantes de Venezuela, un buen dibujo de este artista es imprescindible en cualquier colección. La serie erótica es sencillamente excepcional.
Los grandes caricaturistas de Venezuela: Leoncio Martínez (LEO) y Pedro León Zapata, sin lugar a dudas en toda colección debe haber por lo menos una caricatura de estos grandes maestros, quienes a través de un humor muy fino y un gran talento artístico han mostrado lo más representativo de nuestra idiosincrasia.
Mario Abreu, Iván Petrovszky, y Diego Barboza son artistas en los que sus obras sobre papel son más solicitadas que sus telas. Una buena obra en papel de estos artistas es suficientemente representativa en una colección.
Jorge Pizzani, Ernesto León, Félix Perdomo, Pancho Quilici y Fernando Wamprechts son artistas contemporáneos que han desarrollado importantes y muy valiosas obras sobre papel, deben contemplarse en una colección contemporánea.
Siempre es preferible comprar un buen dibujo o un estudio de una obra importante de un maestro que una tela de un artista menor. Los coleccionistas que se están iniciando, también pueden hacerlo con obras sobre papel, son menos costosas, muy hermosas, y de apreciable revalorización a mediano plazo.
Un caso que es importante analizar es el de las obras gráficas (múltiples) realizadas sobre papel: serigrafías, litografías, grabados. En estos casos y salvo que las piezas sean de una edición muy limitada y realizadas artesanalmente por el artista (en cuyo caso, el mismo interviene activamente durante su elaboración), son consideradas inversiones menores. Los precios de la obra gráfica de los artistas venezolanos son en estos momentos muy cercanos sino iguales a los dibujos de los mismos, por lo que es siempre mejor comprar una obra única. No olvidemos que es este carácter de unicidad uno de los requisitos fundamentales en la revalorización de las obras de arte.
Comprar arte es un maravilloso hobbie y una gran inversión, pero sólo la adecuada información, el estudio permanente, un ojo atento y observador, y tomarnos el tiempo necesario para conocer cada día más sobre el segmento que decidamos coleccionar nos garantizará que podamos obtener las mejores piezas. No hemos mencionado la asesoría porque, a menos que esta sea especializada, en ella está implícito el gusto del asesor. Sea crítico con las opiniones de otros porque siempre la mejor obra será la que a Ud. le guste.
¿Cómo invertir en arte en tiempos de crisis?
La obra de arte, posee un valor cultural y social implícito y se comporta como cualquier otro bien dentro de nuestro mundo capitalista, es susceptible de las fluctuaciones en la economía y su valorización depende estrictamente de la relación oferta-demanda. Es importante que antes de comprar una obra sepamos lo siguiente:
- Cada obra de arte por su unicidad, tiene una valoración independiente. Exceptuando las "obras maestras" (aquellas piezas que por su rareza, representatividad, excepcional calidad o documentalmente insustituibles) la valoración de las obras se puede establecer dentro de rangos restringidos de precio.
- La evolución del precio de cada obra es autónoma dentro del mercado, es decir, no todas las obras de arte aumentan o disminuyen de precio en la misma proporción.
- En tiempos de depresión económica, la obra de arte es fundamentalmente un bien que protege el dinero de la devaluación, sin embargo, se puede convertir en el mediano y largo plazo en una buena inversión si la compra se realiza en condiciones adecuada.
Debemos saber que el precio de las obras de arte es susceptible a las variaciones económicas, políticas y sociales. - Salvando el caso de las "obras maestras", podemos afirmar que en tiempos de crisis todas las obras de arte bajan de precio, aunque no todas en la misma proporción. En principio, las obras de arte contemporáneo bajan más que las de maestros clásicos, las obras cuyo soporte es el papel se devalúan más que las de tela, los medios menos tradicionales de expresión plástica como fotografías, instalaciones, artes del fuego, etc., bajan considerablemente de precio en relación con la pintura y la escultura.
En general, la escultura mantiene un buen nivel de precio, las piezas en bronce se devalúan menos que las elaboradas en otros materiales.
Tomando en consideración los conceptos antes esbozados analizaremos a través del siguiente ejemplo hipotético ¿Cómo realizar una buena inversión en arte en tiempos de crisis?.
Supongamos que un coleccionista o inversionista desea dividir su cartera de inversión y destina $ 30.000 en un año para la compra de arte. ¿Qué debería comprar para que la inversión sea rentable y redunde en un buen negocio?, ¿En cuanto tiempo podría recuperar su dinero? y ¿Cuál sería el margen de beneficio que obtendría?
Analicemos entonces tres escenarios posibles:
- Opción beneficio a corto plazo: Para ello la inversión debe realizarse a través de la compra de obras representativas de importantes maestros venezolanos, ya que la cotización de ellos en este momento se siente debilitada. Invertir en obras de artistas como: Marcos Castillo, Federico Brandt, Rafael Monasterios, Alejandro Otero, Jesús Soto, Oswaldo Vigas, Ivan Petrovszky, Cesar Rengifo, Armando Barrios, Tomas Golding, entre otros, es siempre seguro. Al comprar obras representativas y de calidad se estará protegiendo el dinero, su revalorización ante cualquier cambio económico es grande, se puede revender nuevamente, y es una opción muy segura que puede generar muy buenos beneficios en tiempos de bonanza y razonables en corto plazo.
- Opción beneficio a mediano plazo: En este caso la inversión debe realizarse a través de la compra de obras de arte contemporáneo, de artistas de reconocida trayectoria, tales como: Sigfredo Chacon, Eugenio Espinoza, Ernesto León, Jorge Pizzani, en gereral, artistas de los anos 70 y 80, con obras sólidas pero que dado el momento de crisis económica los precios están muy por debajo de lo que realmente deberían costar. En este caso, es posible obtener excelentes piezas, muy representativas a precios muy razonables las cuales deben mantenerse entre 3 y 5 años para que generen beneficios.
- Opción beneficio a largo plazo: Lo recomendable en este caso es la compra de obras de artistas jóvenes, y fotógrafos contemporáneos, que estén participando activamente en el circuito expositivo de galerías, salones, ferias, subastas, etc. En este caso es posible conseguir obras muy representativas de estos artistas por precios realmente económicos, el tiempo de retorno de la inversión es largo, seguramente mas de 10 años, los beneficios en ese momento pueden ser muy altos, pero el retorno va a depender de haber hecho la selección adecuada de los artistas y de las obras en el momento de la compra, por lo que es imprescindible en este caso contar con una asesoría seria y confiable. La inversión en obras sobre papel y fotografías son una muy buena alternativa para los jóvenes coleccionistas que se están iniciando.
Si la cantidad destinada a la compra de arte es menor de $ 30.000 se puede aplicar el ejemplo anterior, pero se debe ajustar a la capacidad de compra, por lo que es preferible comprar una obra de pequeño formato pero muy representativa que una de gran formato de menor calidad, también preferible comprar una obra en papel de un gran artista que un óleo de un artista menor.
Si la cantidad destinada a la compra de arte es mayor de $ 30.000 también se aplica el ejemplo anterior, pero se puede ser más exigente en relación con la calidad de las piezas, inclusive es un gran negocio comprar solo una o dos piezas muy importantes al no, de relevantes artistas nacionales con reconocimiento internacional. Una importante obra de Armando Reveron, Jesús Soto, Alejandro Otero, Jacobo Borges, Arturo Michelena, etc. siempre se puede vender bien pues la demanda de este tipo de obras es siempre mayor que la oferta, ya que el número de obras disponibles de este tipo son muy limitadas.
La obra que Ud. seleccione debe satisfacer su gusto personal. Lea la opinión de los críticos de arte, visite museos y exposiciones, consulte opiniones autorizadas, compare precios de obras de equivalente calidad, consulte las referencias de precios de ventas anteriores, infórmese muy bien antes de comprar.